domingo, junio 25, 2017

Vuelta completa a Zuberoa

Todavía no había vivido la experiencia de acampar con la furgoneta en solitario, pero estos días lo he podido llevar a cabo y la verdad es que resultado una experiencia de lo más satisfactoria, no he tenido ningún contratiempo y la verdad es que he estado muy a gusto.

El destino elegido ha sido la región francesa de Soule, también llamada Zuberoa en Euskera, una de las tres provincias vascas que se reclaman por los nacionalistas vascos. Hace ya la friolera de 10 años estuve por aquí con Edith y como me habían quedado lugares por visitar he decidido volver y ya de paso tachar unas cuantas cimas que me quedaban pendientes por la zona.

Jueves, día  22
Salí tranquilamente el jueves por la tarde y me desplacé hasta Belagua, lugar donde para este día solo tenía previsto hacer una modesta ruta al pico Lakora desde el collado de Eraiz.

 Cresta que lleva hacia el pico Lakora

Al final la ruta me resultó algo más dura de lo esperado pero no hubo problemas, tras el recorrido me dirigí hasta el cercano Refugio de Belagua, el cual lleva abandonado ya hace bastantes años, y donde pernocté plácidamente en un entorno de ensueño, un lugar muy tranquilo al menos en un día de entre semana.

 Refugio de Belagua

Viernes, día 23
Las vacas me despertaron muy temprano, me las encontré mugiendo alrededor de la furgoneta y total que a las 6,15 ya estaba arriba.

Justo donde había dormido hay un panel con información sobre el camino Zemeto, una modesta ruta de senderismo de apenas 4Km. No lo tenía previsto pero decidí hacerla y así ir entrenando las piernas para lo que les tocaría el resto de días.

 Empezando el camino de Zemeto

 Tras esta estupenda forma de empezar el día me subí a la furgoneta y pasé la frontera de Francia por el puerto de La piedra de San Martín; tras una breve parada para ver al estación de esquí de Arette llegué a Sainte Engrace, mi destino de esta mañana. El icono de este pueblo es su preciosa Iglesia Románica.

Estación de esquí de Arette

 Iglesia románica de Sainte Engrace

La ruta de esta mañana empezaba en las inmediaciones del pueblo, se trataba de atravesar el Cañón de Ehujarre y volver por su parte alta.

Entrada al cañón de Ehujarre

Bosques muy húmedos dentro del Cañón de Ehujarre

Comentar que desde que entré en Francia me zambullí en el clásico mar de nubes que suele haber en esta cara norte de los Pirineos. Como era de esperar hasta que no regresé a España el Domingo ya no volví a ver el sol.

La espesa niebla que pillé en el cañón de Ehujarre le daba un toque especial al lugar pero me impidió disfrutar completamente de las vistas en este entorno tan especial.

El otro gran aliciente de Sainte Engrace son las gargantas de Kakueta, pero aquí ya había estado en el anterior viaje con Edith así que decidí saltármelas.

Ya por la tarde me dediqué a subir hacia el norte de Zuberoa para ver dos de sus pueblos más representativos: Tardets y también Mauleón,la capital del territorio.

En Tardets lo más destacado es su plaza central rodeada completamente por edificios. Además, también entré a la oficina de turismo del pueblo donde había una pequeña exposición sobre leyendas vascas y también me acerqué a ver la iglesia.

 Plaza central de Tardets

En Mauleón me lo tomé con más calma. Primero estuve en la orilla occidental del río donde están el ayuntamiento, la oficina de turismo, la iglesia y el castillo de Andurain, el cual no parecía visitable. Tras descansar y coger fuerzas en una cafetería de la zona crucé al otro lado del río para conocer la parte más vieja del pueblo. Allí lo que más destaca es el viejo castillo en lo alto de una colina. Subí a pata y la verdad es que a pesar de su reducido tamaño esta es una visita imprescindible en Mauleón, el castillo se ve en poco rato pero tiene unos cuantos recovecos muy interesantes. Además las vistas hacia el pueblo desde aquí son perfectas. Tras la vista al castillo el guía me recomendó bajar a la zona vieja la cual no había visto al subir al castillo. Ya saliendo del pueblo está el cementerio donde destaca la capilla de San Juan Berraute.

Iglesia de Mauleón

Vistas desde la plaza hacia el Ayuntamiento y el castillo viejo

Castillo Renacentista de Andurain

Mauleón visto desde el castillo

Castillo viejo

Cementerio y capilla

Tras las visitas turísticas regresé hacia el sur, a las montañas, esa noche decidí pernoctar en el camping de Larrau. Un camping que me encantó en plena zona montañosa y por lo visto muy tranquilo en esta época.

Sábado, día 24
Como era de esperar amaneció el día totalmente cubierto, las nubes bajas tapaban todos los alrededores; aún así no me desanimé y salí desde el camping en dirección hacia la zona de Irati, una zona de Zuberoa de la que había oído hablar maravillas en Internet.

Allí tenía previsto realizar una ruta hasta el pico Okabe, en el recorrido también pude ver la necrópolis de Illarrita, una de las joyas del megalitismo en Euskal Herria. Para variar volví a pillar nubes bajas y nieblas así que solo pude disfrutar de vistas desde lo alto del pico Okabe, desde aquí las nubes se veían abajo.

Bosques en Irati

 Necrópolis de Illarrita

En la cima del pico Okabe

Tras la ruta me di una vuelta por Larrau, el pueblecito donde estaba el camping.

Larrau

 Alrededores de Larrau

A ultima hora me acerqué a conocer otro de los puntos calientes turísticos de la zona: la pasarela de Holtzarte. Se trata de una pasarela que cruza el cañón completamente a una altura de 200 metros de altura. Se llega a ella tras una ruta de 2Km ida que no es ningún paseo ya que hay un tramo intermedio en el que hay que subir bastante.

Ruta hacia la pasarela de Holtzarte

Pasarela de Holtzarte (I)

 Pasarela de Holtzarte (II)

Estuve tan agusto en el camping de Larrau la noche anterior que decidí repetir lugar esta noche.

Domingo, día 25
El Domingo contemplé la vuelta a Zuberoa regresando a España por el puerto de Larrau, situado al oeste del de la Piedra de San Martín. Un poco antes de llegar al puerto y por lo tanto entrar en España desaparecieron las nubes, tal como esperaba estas se quedaban retenidas en la vertiente francesa. Me venía perfecto pasar por aquí porque justo en la cima del puerto empezaba mi ruta montañera del día: la ascensión al Otsogorrigaina y cuatro picos más de la zona.

 Vistas desde la cima del Otsogorrigaina


 Las nubes se quedan en Francia

Tras la ruta bajé del puerto pasando de largo Ochagavía que pensé que tendría muchos turistas y parando en Ezkaroz, el pueblo vecino donde comí como un señor. Después de la comida me entretuve echando alguna foto a este pueblo que todavía no conocía.

Plaza de Ezkaroz

martes, junio 20, 2017

Pico Tres Mares

Uno de los objetivos de mi último viaje a Cantabria era visitar el Nacimiento del Ebro, el río que he visto continuamente desde que nací.

En este viaje estuve en Fontibre que es el lugar conocido comúnmente como nacimiento del Ebro pero esto estrictamente no es así ya que aquí lo que hace es salir a la superficie después de haberse filtrado bajo tierra.

El verdadero lugar donde nace el Ebro es el pico Tres Mares, el único pico de la Península Ibérica que tiene el honor de verter sus aguas a los tres mares u océanos que rodean nuestro país.

Dependiendo de en que ladera caiga el agua esta puede acabar en lugares muy remotos y esto se decide por los pocos metros que forman cada una de las tres laderas de la montaña.

Si el agua cae en la ladera oeste irá al rio Nansa el cual desemboca en el Cantábrico, si cae en la norte irá a la cuenca del Hijar-Ebro el cual acaba en el Mediterráneo y si cae en la sur acabará en el Pisuerga el cual luego va al Duero para acabar finalmente en el Atlántico.

Es cierto que la zona está afeada debido a las instalaciones de la próxima estación de esquí de Alto Campoo pero es un lugar curioso que merece la pena visitar. Nosotros no teníamos mucho tiempo en la visita a la zona así que subimos al pico Tres Mares de la forma más directa, es decir, subiendo el coche hasta el Mirador del Chivo el cual ya queda a tiro de piedra de la cima de la montaña. Por contra sí que tuvimos la suerte de pillar un día espléndido en cuanto a sol y visibilidad en la zona de montañas con un precioso e inmenso mar de nubes en los valles.

Cima del pico Tres Mares

Edith disfrutando de las vistas hacia Palencia

Nubes en la zona de Peña Labra

Mar de nubes


lunes, junio 12, 2017

San Bernabé en Cantabria

Hemos pasado los cuatro días del puente del Día de La Rioja y San Bernabé en tierras cántabras, una comunidad de la que a mi me quedaban bastantes lugares pendientes por visitar, con este viaje lo hemos paliado en parte.

Viernes, día 9
Salimos por la mañana temprano y enfilamos la antigua N-232 directos hasta el Puerto del Escudo, uno de los puertos que separa Burgos de Cantabria. Nuestra intención allí era visitar un curioso lugar que había encontrado buceando por Internet: una pirámide escalonada construida de hormigón y donde se enterraron 360 soldados italianos muertos en la Guerra Civil. Esta extraña edificación la mandó construir Franco en 1937 en homenaje a las tropas italianas de Mussolini.
El recinto donde está la pirámide está vayado pero se puede accder fácilmente por un hueco en el que ningún letrero prohibe la entrada. Dentro del propio edificio hay un montón de nichos ya vacíos puesto que los cuerpos fueron exhumados en los año 70, en el suelo hay dos agujeros que llevan a la planta inferior donde estaban enterrados los oficiciales.
Detrás de la pirámide sale un caminito que lleva a un buen lugar para conseguir vistas del inmenso Embalse del Ebro, situado a los pies del Puerto del Escudo.

Pirámide de los italianos

Observando el embalse del Ebro

Tras la curiosa visita volvimos a bajar el puerto y rodeamos el Embalse del Ebro por la orilla norte para llegar a la sur y hacer allí un par de visitas.

Primero nos dirigimos a Villanueva de las Rozas a ver la más famosa imagen del embalse, la antigua iglesia del pueblo inundada dentro de las aguas. Este año el emblase tiene poca agua y nosotros no la vimos así. comentar también que existe una pasarela de madera para entrar a la iglesia ya que se usaba como mirador pero actualmente el último tramo está roto y no se puede pasar.

Iglesia de Villanueva de las Rozas

La otra visita en la orilla sur fue la antigua ciudad romana de Juliobriga, la más importante de Cantabria. El lugar está en el pueblo de Retortillo. Tengo que decir que no queda mucho del lugar, nosotros no entramos ni siquiera al Domus, una reconstrucción de una antigua casa romana. Lo que más nos gustó fue la iglesia románica que hay junto a las ruinas.

Iglesia románica junto a Juliobriga

A la hora de comer cruzamos Reinosa y nos trasladamos a Fontibre, el lugar que está considerado como Nacimiento del Ebro. Realmente no es así, aquí simplmente resurge después de haber estado filtrado en el subsuelo tras haber caído desde las cumbres de Alto Campoo, el verdadero lugar de nacimiento del Ebro está allí, concretamente en el pico Tres Mares.

En el lugar donde justo brota el agua hay una estatua que representa a la Virgen del Pilar con los escudos de las Comunidades por donde discurre el río hasta su desembocadura. También hay un bonito sendero que da la vuelta al rio y desde el que también se puede acceder al propio pueblo de Fontibre donde en el centro del pueblo podemos encontrar una maqueta de todo el Valle del Ebro.

Nosotros comimos en plan picnic en una de las mesas acondicionadas entre el pinar del nacimiento.

 Nacimineto del Ebro en Fontibre

Tras la comida nos dirigimos a subir al pico Tres Mares; dada la curiosidad de este monte hablo más detalladamente de él en una entrada aparte.

A última hora nos dirigimos hasta Barcena Mayor, uno de los pueblos más famosos de Cantabria. Se llega a él a través de una carretera bastante infernal pero la verdad es que es un pueblo bonito, nosotros tuvimos la suerte de verlo para nosotros solos ya que llegamos en horas tardías de un viernes de Junio.

 Bárcena Mayor

Acampamos la furgonerta en el propio parking del pueblo y allí pernoctamos plácidamente.

Sábado, día 10
El sábado salió muy soleado y ya nos fuimos a la zona costera. Nos tocaba ir a ver el Bolao de Cobreces, un lugar poco conocido pero que merece la pena visitar; es un pequeño salto de agua situado junto a un viejo molino y muy próximo a los acantilados cantábricos.

Acantilados de Cobreces

 El Bolao de Cobreces

Después nos fuimos a Comillas, un pueblo que me había encantado leyendo sobre él en Internet y que no me defraudó para nada, para mi creo que se ha convertido en mi pueblo favorito dentro de Cantabria. Tengo que reconocer que el Modernismo me encanta y Comillas es el lugar de fuera de Cataluña donde más muestras hay de él. Arquitectos catalanes tan destacados como Gaudí, Martorell o Lluis Domenech y Montaner dejaron aquí su impronta. A continuación cito los lugares que visitamos dentro de la villa marinera:

-Capricho de Gaudí: Una de las principales obras de Gaudí fiuera de Cataluña. Fue una casa mandada construir por el abogado Máximo Díaz de Quijano.


-Palacio de Sobrellano: Edificio donde vivió la familia del Marqués de Comillas. Es de estilo neogótico.


-Capilla Panteón de Sobrellano: Iglesia situada junto al palacio.

-Universidad Pontificia: Situada en lo alto de una colina, nosotros solo vimos la puerta de entrada.

-Fuente de los 3 caños: Obra modernista.

-Monumento al Marqués de Comillas: Estatua también de estilo modernista situada lo alto de otra colina del pueblo.

-Cementerio: Además de la entrada destaca la estatuta del Ángel Exterminador.


-La mansión del Duque: Nos llamó mucho la atención; es una antigua casa de estilo inglés perfecta para grabar en ella una película de terror.


Tras comer en un restaurante junto a un concierto de rock proseguimos viaje, pasamos la tarde intentando salir del Laberinto de Villahermosa. Este laberinto se inuguró en Abril de este mismo año y su popularidad no ha parado de crecer gracias a su fama de ser el más extenso de nuestro país. La verdad es que realmente complicaodo salir, yo presumo de tener un muy buen sentido de la orientación pero aquí no me sirvió de nada..., nos costó llegar al centro y salir como una hora y media...

 Entrada al laberinto

Acabamos el día en la Playa de Santa Justa, allí se puede vistar una curiosa ermita situada junto al mar y dodne rompen las olas directamente.

Ermita de Santa Justa

 Interior de la Ermita de Santa Justa

Cenamos en una pizzeria de Santillana del Mar y luego pasamos la noche en el camping situado en las afueras del pueblo.

Domingo, día 11
El Domingo ya se torció el tiempo, amanecimos con una espesa niebla que de vez en cuando además soltaba algo de agua.

Por la mañana estuvimos viendo el pueblo de Santillana del Mar, a mi me pareció un pueblo sobrevalorado, por ejemplo me gustó mucho más Comillas, el día tan pocho tampoco le ayudó. Dimos una vuelta por sus calles y tras echar unos pinchos nos dirigimos a la Cueva de Altamira.

Santillana del Mar (I)

 Santillana del Mar (II)

En realidad lo que visitamos fue el Museo de las Cuevas de Altamira ya que por motivos de conservación ya desde hace bastantes años la cueva real solo se puede visitar por cinco afortunados a la semana los cuales son elegidos por sorteo. En el museo sí que se visita la llamada neocueva, una réplica de la popular cueva.

 Museo de las cuevas de Altamira

Tras la visita y comer unos bocadillos y a pesar de que la niebla no desaparecía decidimos acercarnos a la zona costera para hacer una ruta de senderismo por la llamada Costa Quebrada: se trata de una tramo de costa espectacular debido a su desgajada orografía y que está situado entre el Parque Natural dunar de Liencres y el Santuario de la Virgen del Mar.

Nosotros no hicimos todo el recorrido completo ya que es largo pero sí un buen trozo en el que creo que vimos sus zonas más espectaculares. Pasamos por las playas de Pedruquios, Somocuevas, Cerrías, Portío, Arnía y Covachos.

El mal tiempo que hacía ayudó a que la ruta de senderismo todavía fuera más autética. Estuvimos un buen rato contemplando embobados las enormes olas que rompían contra los acantilados y los trozos de roca sueltos tan abundantes en esta zona.

Costa quebrada (I)

Costa quebrada (II)

Elegimos para dormir las proximidades de la Virgen del Mar, lugar donde se supoenque acaba la costa quebrada. Hasta aquí nos desplazamos con la furgoneta y pasamos una agradable y tranquila noche.

Lunes, día 12
El Lunes volvimos a estar bajo el espeso manto de la niebla. Tras desayunar y asearnos lo primero que hicimos fue dar un pequeño paseo matutino por la península de la Virgen del Mar a la cual se accede mediante un puente peatonal, un curioso lugar que creo que es muy popular entre los habitantes de Santander.

 Virgen del Mar

Edith se había fastidiado el pie haciendo la ruta del día anterior así que hoy se pasó el día en el dique seco. Tras barajar varias opciones decidimos desplazarnos a la localidad pasiega de Puente Viesgo. Allí me subí con Fidel a la cima del Monte Castillo la cual queda a tirto de piedra desde el parking de las cuevas que llevan su mismo nombre. Son unas cuevas bastante famosas declaradas Patrimonio de la Humandiad junto a las de Altamira pero a pesar de estar ahí mismo no entramos a verlas, ni a Edith ni a mi nos llama demasiado el tema del arte rupestre.

Puente Viesgo visto desde la subida al Monte Castillo

Despues nos acercamos a Borleña para hacer otra corta ruta de senderismo al llamado Churrón de Borleña. Son 4 Km en total entre ida y vuelta que se hacen mediante un muy agradable camino. Debido a despiste en vez de llegar al churrón de Borleña acabamos en el del Castillo, el cual tiene un acceso bastante más complicado. Para más inri por este apenas caía un hilillo de agua, quizás el de Borleña hubiera estado mejor, me quedé sin saberlo...

 Camino al Churrón de Borleña

Como el pie de Edith no iba a mejorar decidimos comer en Puente Viesgo y ya volvernos para Logroño.

Puente Viesgo