domingo, abril 30, 2017

Minas de plomo de Jubera

Las antiguas Minas de Plomo de Jubera también llamadas "Túneles de los Moros" estuvieron funcionando desde el año 1947 hasta 1958 y durante esta década de ellas se extrajo mineral de una extraordinaria calidad. Las minas fueron explotada por la Compañía Vasco-Riojana Explotación de Minas la cual tuvo trabajando hasta más de 100 personas lo que hizo que muchas familias se desplazaran a esta zona a vivir.

Su ubicación se encuentra en el barranco de San Martín, a medio camino entre los pueblos de San Bartolomé de Jubera y el propio Jubera. Una buena forma de llegar a ellas es seguir el trazado de la ruta balizada de los pueblos del Jubera

El lugar ha sido acondicionado para la visita recientemente, se han mejorado las instalaciones, se han delimitado los caminos para llegar a las minas gracias a postes de madera y cuerdas y se han colocado paneles de información que explican variados aspectos sobre las minas.

Justo antes de llegar a la zona de edificaciones hay una primera mina a la que se llega en camino ascendente y en la que se puede entrar sin demasiados problemas; nosotros avanzamos unos metros hasta que ya no lo vimos claro para seguir.

En la zona central están las viejas edificaciones que todavía  se mantienen en parte en pie, aquí hay otra mina pero está cerrada con barrotes, ignoro si esta mina es visitable de alguna manera.

Pasada la zona de las edificaciones se puede bajar gracias a un camino marcado hasta otra curiosa mina que destaca por tener dentro un acuífero que emana agua hacia la superficie. Hasta la zona del agua se puede llegar sin linternas ya que hay zonas donde entra la luz solar; luego una vez dentro hay una bifurcación con dos aberturas, la de la derecha es falsa pero la izquierda permite entrando con una fuente de luz avanzar bastantes metros hasta toparnos de bruces contra una pared.

Este es un lugar muy curioso de nuestra Comunidad Autónoma pero a pesar de ello también muy poco conocido. 

Entrada de una de las minas

Acuífero dentro de la mina

lunes, abril 17, 2017

Un día para visitar lugares abandonados

El viaje de Semana Santa tocaba a su fin, ya tocaba volver para Logroño, pero conseguimos cerrar el último día de una manera muy entretenida. Al regresar nos desviamos ligeramente para visitar dos lugares abandonados que tenía apuntados desde hacía tiempo para intentar colarme dentro de ellos.

El primero de ellos está en Segorbe y este más o menos nos pillaba de paso ya que por Segorbe pasa la A-23, la autovía Mudéjar por la que íbamos a regresar. Se trata de una antigua fábrica de muñecas de porcelana situada en la zona de huertas de las afueras del pueblo.

El edificio fue un convento antes de la Guerra Civil, una fábrica textil después y finalmente un taller de creación de muñecas de porcelana. En dicho taller trabajaron, el escultor y porcelanista Ramón Inglés y su hermana Josefina hasta la muerte del primero, momento en el que tanto el mal estado del edificio como la bajada de las ventas terminaron con el negocio.

Nosotros el edificio lo encontramos por suerte ya que nos lo íbamos pasar de largo puesto que yo pensaba que estaba más adelante pero al ver moldes para las muñecas por la ventana rectificamos. Para entrar nos colamos por la parte superior, por una especie de acueducto, luego vimos que había otra entrada más fácil, por donde entramos nosotros había riesgo de caída.

Comentar también que si alguien quiere visitar el lugar ya se puede dar prisa ya que acaba ser declarado en ruina; el edifico ha sufrido ya varios derrumbes, uno muy reciente que ha acabado por propiciar este hecho. Cuando nosotros estuvimos todavía se podía acceder bien pero la nave central estaba derrumbada del todo, casi todo lo que se puede visitar está en los pisos altos, en la planta baja está casi todo caído.

Fábrica de muñecas de porcelana de Segorbe (I)

 Fábrica de muñecas de porcelana de Segorbe (II)

Fábrica de muñecas de porcelana de Segorbe (III) 

Fábrica de muñecas de porcelana de Segorbe (IV) 

Fábrica de muñecas de porcelana de Segorbe (V) 

Fábrica de muñecas de porcelana de Segorbe (VI)

Más adelante todavía hicimos otra visita, esta vez a la Central Térmica de Aliaga, provincia de Teruel. Para llegar aquí sí que nos tuvimos que desviar algo más de la autovía. Eso sí, tanto encontrar como acceder a esta lugar es muy sencillo ya que está cerca del pueblo que lleva su mismo nombre y para entrar solo hay que pasar la valla que ya está caída.

La Central Térmica de Aliaga empezó a funcionar en el año 1949 bajo propiedad de Eléctricas Reunidas de Zaragoza, luego integrada en Endesa. Se estuvo alimentando del carbón que se extraía en las minas de la zona trayendo bastante prosperidad a esta zona rural; así fue hasta el año 1982 en el que echó el cierre por no ser suficientemente productiva.

Ahora mismo la central está dejada de la mano de Dios y la verdad es que es una delicia de lugar tanto para los aficionados a la fotografía como para los interesados en viejos edificios industriales. El edificio tiene cierto aire soviético y tremendamente decadente. También llama la atención su emplazamiento, en un lugar donde uno no se espera encontrar un edificio así: en mitad de la nada junto a un embalse donde se recogía el agua para refrigerar la central.

 Central Térmica de Aliaga (I)

Central Térmica de Aliaga (II)

Central Térmica de Aliaga (III)

Central Térmica de Aliaga (IV)

Central Térmica de Aliaga (V)

Central Térmica de Aliaga (VI)

Central Térmica de Aliaga (VII)

Central Térmica de Aliaga (VIII)

Central Térmica de Aliaga (IX)

Central Térmica de Aliaga (X)

Entre Tarragona, Castellón y Teruel

Teníamos el viaje de Marruecos muy reciente pero con el buen tiempo que daban no podíamos dejar pasar la Semana Santa sin viajar así que rápidamente montamos un viaje relámpago para hacer con la furgoneta; decidimos visitar unos cuantos lugares que hay a caballo entre las provincias de Tarragona, Teruel y Castellón.

Jueves, día 13
Salimos por la mañana y llegamos poco antes de la hora de comer a la Tierras de Ebro, un territorio formado por varias regiones y situado al sur de Cataluña. Desgraciadamente esta zona es famosa por los acontecimientos vividos entre Julio y Noviembre de 1938: la Batalla del Ebro de la Guerra Civil Española, la peor batalla de toda la guerra y la que finalmente decantó la contienda del lado Nacional.

En Julio de 1938 el ejército republicano cruzó el Ebro para hacer una contraofensiva contra el ejército nacional; el ataque inicialmente fue sorpresivo y tuvo éxito pero a lo largo de lo meses las tropas republicanas fueron repelidas otra vez al otro lado del Ebro; fueron casi 5 meses de intensos combates en los que muchos territorios y pueblos cambiaron de manos constantemente.

En la zona de tierras de Ebro hay multitud de lugares y museos que recuerdan e informan sobre la batalla, nosotros como teníamos tiempo limitado solo vimos algunos de ellos.

Primero nada más llegar fuimos al Memorial de Les Camposines, en este monumento-osario situado en le término municipal de la Fatarella se recuerda a todos los participantes de la batalla, sin distinción de bandos. Cuando nosotros estuvimos nos encontramos con una familia que nos contaron la historia de sus antepasados que participaron en la Batalla del Ebro, algo muy común en las familias de esta zona.

 Memorial de Les Camposines

Después nos desplazamos a Corbera de Ebro, el pueblo que más concentra la historia de la batalla. Primero estuvimos viendo el viejo pueblo el cual quedó arrasado completamente. Es una especie de Belchite aunque menos famoso. De él nos quedan demasiado aparte de ruinas de las casas y sobretodo la Iglesia de Sant Pere.

Corbera de Ebro (I)

Corbera de Ebro (II) 

Corbera de Ebro (III) 

 Corbera de Ebro (IV)

Cerquita de aquí está la cota 402, una pequeña colina en la que todavía quedan trincheras, nosotros llegamos gracias al GPS, no es un lugar que esté bien señalizado.

 Cota 402

Después de comer volvimos a Corbera para visitar Centro de Interpretación 115 días, de los 5 museos que hay en la zona este es el que mejor explica los acontecimientos de aquellos 115 días de batalla, los otro son más temáticos de algo específico.

Al pasar por Gandesa paramos a hidratarnos y también aprovechamos para echar unas rápidas fotos del edificio de la cooperativa vinícola de estilo modernista.

 Cooperativa vinícola de Gandesa

Acabamos el día haciendo la ruta de senderismo al Parrizal de Beceite, nos temíamos que estos días este famoso lugar estaría lleno de turistas así que decidimos visitarlo a última hora de la tarde y creo que aunque no nos dio tiempo a hacer el recorrido completo fue todo un acierto ya que a la que íbamos nos topamos con una marabunta de coches que volvían.

Beceite ya es un pueblo de Teruel y el parrizal es un recorrido que se hace en la cabecera del río Matarrañas, es un recorrido muy original ya que en gran medida se hace teniendo que cruzar el río usando troncos, piedras, pasarelas... En algunas épocas del año dependiendo del caudal del agua hacer esta ruta debe ser muy complicado. A nosotros ya nos costó pasar algunas zonas. Cuando vimos que ya empezaba a caer la luz del sol nos tuvimos que dar la vuelta y regresar. Esta ruta tiene otro par de atractivos como son la Cova de la Dona o unas pinturas rupestres.

Hay tres parkings donde dejar el coche, cada uno a diferente distancia del inicio del estrechamiento del río que es el tramo más espectacular; cuanto más cerca aparcas más pagas. Nosotros llegamos hasta el último y no pagamos ni un duro pero imagino que fue por la hora tan tardía que era.

Cova de la Dona

 Pasarelas en el Parrizal de Beceite
Viernes, día 14
La noche anterior pernoctamos con la furgo en las afueras de Beceite así que no nos podíamos ir sin ver el pueblo, por lo que habíamos leído uno de los más bonitos de esta zona, aunque a nosotros tampoco nos dijo demasiado.

Beceite (I)

 Beceite (II)

Luego fuimos a  ver Valderrobres, otro de los clásicos de esta zona de Teruel; este sí que nos gustó más. Aparcamos en la parte superior del pueblo, donde está el castillo, lugar donde había muchos coches intentando hacer lo mismo que nosotros, aparcar, en varios momentos del viaje recordé porque llevaba varios años sin viajar en Semana Santa...

En la parte alta del pueblo está el Castillo de estilo renacentista y la Iglesia, al castillo se podía entrar previo pago de entrada pero nosotros al ir con Fidel preferimos no entrar para no tener que dejarlo fuera.

La otra zona famosa del pueblo está en la zona de Plaza España donde está el Ayuntamiento y donde justo conecta el puente de piedra, un lugar muy fotogénico para los aficionados de la fotografía.

Valderrobres (I)

 Valderrobres (II)

Desde Valderrobres cambiamos de provincia y entramos en Castellón para visitar Morella, su pueblo de interior más emblemático (el costero es Peñíscola).

En Morella nos pasó lo mismo que en Valderrobres, había muchísimos coches aparcados así que nosotros tuvimos que dejarlo antes de entrar al pueblo, en la zona del acueducto.

Entramos a Morella por su monumental puerta de San Miguel, junto a la entrada está la oficina de turismo donde nos dieron un mapa del pueblo. La visita es muy fácil, tomar la calle principal central donde se concentra la mayor parte de los comercios y restaurantes y girar al llegar a la plaza de Colon para subir a la parte alta donde ya nos topamos con una de las joyas de la ciudad: la Basílica Arcipestral de Santa María. Es muy bonita por fuera y por dentro no está mal.

Desde allí seguimos subiendo y enseguida llegamos al Convento de San Francisco, esta es la entrada también al Castillo. Comprando la entrada se visitan ambos lugares, del convento destaca el claustro y la sala De Profundis donde encontramos la pintura macabra de la Danza de la Muerte.

Dejando atrás el convento empezamos la subida hacía el castillo, el punto más famoso de Morella y cuya figura es visible casi desde cualquier punto del pueblo.

Panorámica de Morella visto desde la zona del acueducto

 Basílica Arcipestral de Santa María

 Castillo

Tras bajar del castillo continuamos nuestro viaje por el interior de Castellón, nuestra siguiente parada la hicimos en Sant Mateu, otro de los pueblos que recomendaban pero que a nosotros nos gustó poquito, llegamos a ver la Plaza Mayor y también la Iglesia Arciprestal donde destaca la torre octogonal pero nos fuimos enseguida.

Plaza Mayor de Sant Mateu

Antes de que anocheciera del todo nos desplazamos hasta el pueblo de La Jana donde hay un museo al aire libre donde se pueden ver unos cuantos ejemplares de olivos milenarios.

 Olivo milenario

Ya de noche nos metimos por tortuosas carreteras locales, yo creo que alguna de ellas ni siquiera llegaba al rango de carretera, con el objetivo de llegar hasta el Pantano de Ulldecona donde queríamos pasar la noche ya que la ruta de senderismo del día siguiente salía desde ahí.

Sábado, día 15
Nos despertamos junto al pantano y enseguida nos preparamos para hacer una ruta de senderismo hasta el Portell de Infern -Ver ruta en Senderioja-

Pantano de Ulldeter

 Zona del Portell del Infern

La idea para el resto del día era ir a visitar el Delta del Ebro pero la verdad es que nos sentíamos bastante cansados y preferimos tomarnos el día con más tranquilidad. En vez de subir hacia Tarragona al llegar a la costa paramos en Vinarós. Nos pareció que este es el típico destino playero sin demasiado encanto así que apenas visitamos nada, solo caminar a lo largo del paseo costero hasta encontrar un restaurante para comer. Luego nos tumbamos en una especie de esculturas que había en el propio paseo y rematamos la tarde con unos granizados. Definitivamente hoy nos tomamos el día con más calma.

 Descansando en el paseo marítimo de Vinarós

Tras hacer aprovisionamiento de comida para el resto de días nos fuimos hasta Peñíscola donde buscamos un camping. Elegimos uno que tenía buenas críticas en Internet aunque como era de esperar estaba lleno hasta la bandera.

Domingo, día 16
Por la mañana tocaba visitar Peñíscola. A pesar de ser un destino tradicionalmente playero veraniego me apetecía conocer este pueblo que además de por sus playas es famoso por tener un casco histórico muy cuidado donde destaca especialmente el Castillo del Papa Luna. El pueblo también es famoso porque aquí se han grabado unas cuantas escenas de la sexta temporada de la popular serie Juego de Tronos.

Con un poco de pericia conseguimos aparcar fuera de la zona azul la cual inunda gran parte del pueblo y ya nos pusimos a caminar. Primero estuvimos por la zona de la playa sur y luego ya entramos en la zona del pueblecito antiguo. En esta zona es un placer andar por sus bonitas calles y ver todos los edificios encalados de blanco. La zona de murallas también nos gustó mucho. El Castillo no tenía mala pinta pero otra vez por no dejar a Fidel fuera decidimos no entrar. Lo peor fue la cantidad de gente abarrotando cada rincón del pueblo...

 Peñíscola (I)

 Peñíscola (II)

Después de comer en un restaurante del centro cogimos la furgo y seguimos la costa hacia el sur para llegar hasta Benicassim. Aquí teníamos planteado hacer la vía verde entre este pueblo y Oropesa. Solo eran 5Km la ida así que decidimos hacerlo a pie; luego nos arrepentimos porque la verdad es que el trayecto nos resultó bastante monótono. Se ven un par de torres de vigilancia y hay un túnel artificial de casi un kilómetro al llegar a Oropesa.

Vía verde Benicassim - Oropesa
Lunes, día 17
El último día ya era de regreso hacia Logroño pero aprovechamos para vistar un par de lugares abandonados de esos donde tanto nos gusta colarnos y que nos pillaban más o menos de camino de vuelta. -Ver entrada-

miércoles, abril 05, 2017

Marruecos en furgoneta

El viaje de este año a Marruecos lo tuvimos que elegir de forma precipitada ya que Edith estaba obligada a gastar días de vacaciones pero la verdad es que ha sido uno de los mejores que hemos hecho últimamente. Hemos conocido un nuevo continente que todavía no habíamos pisado, África, y además hemos vivido muchas nuevas experiencias como por ejemplo andar por el desierto.

Ya que se trata un país cercano decidimos hacerlo pasando el estrecho con la furgoneta, en total nos hemos metido unos 4500 Km de los cuales 2000 han sido para bajar y subir al estrecho. Las
carreteras de Marruecos están en estado bastante aceptable, al menos las más importantes que son por las que yo transité.

En cuanto a la gente decir que la mayoría nos han encantado, me parecen muy hospitalarios y para nada tan cansos como en otros países, si te vienen a ofrecer algo se van al primer no; además
Marruecos es un país es muy seguro, se nota el férreo control que ejerce la Monarquía de Mohamed VI. Esto también se plasma en el número de policías por metro cuadrado: hay policías por todos los
lados. Las carreteras no son ajenas a esto, yo me he vuelto de allí con tres multas de velocidad y otra de mal estacionamiento.

Además de árabe y beréber el idioma que más se habla en Marruecos es el francés, el español solo en el norte.

Para comer nos hemos apañado bastante bien con al comida local aunque también hemos tirado bastante de supermercados. De los platos locales los más típicos son el cous cous, el tajín (alimentos ya sean carne, verduras o pescado cocidos en un cuenco de barro que luego se tapa), la harira (sopa espesa tradicional) y los pinchos morunos o kebab, ya sean de pollo o de ternera. En cuanto a los
precios comentar que es un país barato, diría que aproximadamente la mitad de España.

Sábado, día 25
Para acercarnos lo máximo posible al Estrecho de Gibraltar salimos el viernes por la tarde y conseguimos llegar hasta Valdepeñas, no está mal. Ya el sábado seguimos el viaje hacia el sur, compramos los tickets del ferry para cruzar el estrecho de camino, en uno de los numerosos locales que te encuentras antes de llegar y gracias a esto conseguimos muy buen precio, mejor que el de Internet.

Como nos sobraba tiempo para la hora que habíamos elegido el ferry decidimos hacer tiempo parando en Marbella, un lugar que tenía ganas de conocer; en realidad nosotros estuvimos en Puerto Banús, la zona más exclusiva de Marbella. Tras cansarnos de ver lujo, sobretodo en la zona del puerto, seguimos nuestro camino.

 Fardando de yates en Puerto Banús

Nos decantamos por cruzar el estrecho desde Algeciras algo de lo que enseguida nos arrepentimos, el ferry pilló mucho retraso y un viaje que debería haber durado hora y media se convirtió en cuatro. Creo que la mejor opción es cruzar desde Tarifa a Tanger pueblo, seguro que tiene mucho menos tráfico de camiones y mercancías; Algeciras es un puerto eminentemente industrial.

Cuando llegamos a Tanger Med ya era casi de noche y ya para rematar la jornada en la zona de control de aduanas nos tocó la inspección de un tío rarísimo que se dedicaba a volver loca la gente. A
nosotros entre otras cosas nos hizo romper el mapa de carreteras que llevábamos, a otros les hizo sacar absolutamente toda la carga que llevaban..., a día de hoy creo que lo que buscaba era un
soborno y por eso ponía tantas pegas a todo.

Tras pasar el horrible control apenas hicimos kilómetros ya dentro de Marruecos, decidimos pernoctar en un área de servicio en las afueras de Asilah.

Domingo, día 26
Tras asearnos en los baños del área de servicio nos plantamos en nada en Asilah. Este es el típico pueblecito costero de color blanco, decidimos verlo sí o sí ya que no íbamos a bajar hasta
Essaouira y ambos deben ser bastante parecidos.

Asilah es pequeño y se ve bastante rápido, nosotros lo que vistamos es la Medina con el famoso mirador y también nos acercamos un rato a la playa y a la zona del puerto pesquero.

Calles de Asilah

 Puerto de Asilah

Desde Asilah seguimos la autopista que va paralela al mar y bajamos hasta Rabat, la capital del país aunque no la ciudad más importante, hay unas cuantas de las que visitamos más grandes
(Casablanca, Marrakech o Fez). A pesar de ello se nota que en Rabat está el poder político.

El primer punto al que fuimos es la Torre de Hasán, allí están las ruinas de una antigua mezquita destruida en un terremoto de la cual además de al torre también se han mantenido un montón de
pilares que quedan muy estéticos. Además aquí también está el mausoleo donde están enterrados los anteriores reyes Mohammed V y su hijo Hassan II.

 Zona de la Torre de Hasán

Por no mover el coche nos trasladamos hasta la Medina a patita momento en que aprovechamos de camino para comer por cuatro perras en un estupendo asador local de pollos. Una vez dentro de la medina tomamos la calle Rue des Consuls, la más colorida y conocida, la cual nos llevaría directos hasta la Kasbah de los Udayas, esta es una zona amurallada dentro de la propia Medina en la que están los bonitos jardines andalusíes y un estupendo mirador hacia el mar.

Vistas desde el mirador de la Kasbah de los Udayas
Cuando salimos de la medina todavía teníamos horas de luz así que nos fuimos hacia la zona nueva, mucho más occidentalizada, allí vimos la mezquita central o el museo de arte contemporáneo.
Comentar que no es una zona con demasiados alicientes. Ya de noche estuvimos dando vueltas por una de las avenidas de salida de la ciudad buscando un lugar adecuado para pernoctar con la furgoneta.

 Mezquita central de Rabat

Lunes,  día 27
Antes de irnos de Rabat nos fuimos a ver la Necrópolis de Chella. Además de viejas edificaciones árabes también hay ruinas romanas y fenicias. Resultó una vista muy agradable.

 Necrópolis de Chella (I)

  Necrópolis de Chella (II)

Tras salir de Rabat continuamos por la autopista hasta llegar a Casablanca, allí nuestra idea era visitar únicamente la Mezquita de Hassan II. Esto es lo que hace la mayoría de turistas ya que la
ciudad no ofrece mucho más. Eso sí, Casablanca es la ciudad más grande Marruecos con mucha diferencia y su principal motor económico.

La Mezquita de Hassan II gracias a su minarete es el templo más alto del mundo; también es la tercera mezquita más grande del mundo después de las de La Meca y Medina. Además la mezquita cuenta con el aliciente de ser la única que se puede visitar por turistas no musulmanes en todo el país.

La visita nos decepcionó bastante ya que solo se puede hacer de forma guiada y el guía que nos tocó en suerte no ponía mucho entusiasmo, además apenas duró una hora escasa.

 Mezquita de Hassan II

De todas formas el recuerdo que más me perdurará de Casablanca no es la mezquita sino el tremendo caos de tráfico que pillamos tanto en la entrada como en la salida de la ciudad. La mezquita está
situada junto al mar justo en el punto más lejano de la ciudad así pues es necesario atravesar la gran urbe justo por el medio. No creo que haya mucha gente que haga lo que nosotros hicimos, es
infinitamente mejor coger un taxi, algo que en este país no es nada caro.

Desde Casablanca nos desplazamos en el último tramo de autopista hasta Marrakech, la puerta del desierto. Aquí nos alojamos en un coqueto camping situado en las afueras de la ciudad roja, como
también es conocida.

Martes, día 28
Hoy tocaba visitar Marrakech, nos metimos con el coche hasta el centro y aparcamos cerca de la Medina. Visitar Marrakech es fácil ya que todo gira alrededor de la plaza Jamaa el Fna, el auténtico
corazón de la medina o ciudad vieja. Nosotros estuvimos callejeando todo lo que pudimos y además aprovechamos para visitar unos cuantos monumentos famosos: la mezquita Koutoubia (solo por fuera), los Palacios Badi y de Bahía y las Tumbas Saadies; estas últimas las visitamos junto a una pareja de una mallorquina y un argelino que conocimos en el Palacio de Badi.

Palacio Badí

Tumbas saadíes

 Palacio de Bahía

La plaza Jamma el Fna debe cobrar más vida por la noche pero nosotros solo la vimos por el día ya que por la tarde ya estábamos muy cansados y decidimos volver para el camping prontito. Al ir a
buscar el coche nos llevamos una desagradable sorpresa cuando comprobamos horrorizados que el coche no estaba donde lo habíamos dejado, tras preguntar a los gorrillas de la zona nos enteramos de que el coche se lo había llevado la policía. yo al principio no sabía por qué, luego cuando fuimos a recogerlo tras unas cuantas peripecias y discusiones nos dijo un policía que había sido por aparcar en dirección contraria al sentido de la calle, vamos, algo perfectamente normal en este país. Edith se enfadó y dijo que aquello era una mafia y que la furgoneta se la habían llevado por tener una matrícula extranjera, a lo que el policía se enfadó muchísimo, tras pedirle disculpas en nombre de Edith pudimos llevarnos el coche pagando la multa de 30€, 15 para la policía y 15 para la grúa... este fue un día para olvidar... aún así antes de recogernos paramos en un palmeral situado en los alrededores del camping a echar unas bonitas fotos del aterdecer.

 Palmeral en las afueras de Marrakech
Miércoles, día 29
Tras pasar otra noche en el camping hoy volvimos a Marrakech para terminar de ver la ciudad, tras descansar y superar el conflicto con la policía hoy íbamos mucho más relajados y contentos.

Antes de ir a Marrakech nos colamos en un recinto abandonado situado cerquita de nuestro camping, no llegamso a tener claro lo que fue pero parecía un hotel o resort de lujo abandonado.

 Resort abandonado en las afueras de Marrakech

Ya en Marrakech visitamos los Jardines Majorelle los cuales fueron propiedad del famoso diseñador francés Yves Sant Laurent. Nos sorprendió al gran cantidad de turistas que encontramos aquí. Después nos volvimos a meter en la Medina donde estuvimos visitando la Medersa Ben Youssef y comiendo en un restaurante cojonudo.

 Jardines Majorelle

 Medersa Ben Youssef
Ya por la tarde nos dispusimos a cruzar el Atlas, las montañas que cruzan el país y que separan Marrakech del Desierto del Sahara, hacia donde nosotros íbamos. En esta alta cordillera está el pico
Toubkal, con 4167 metros el más alto del país. Nosotros cruzamos la cordillera usando el puerto de Tizi n'Tichka por donde pasa la carretera principal. Nada más cruzar la cordillera se nota que hay
mucha menos vegetación y que todo es mucho más árido.

 Puerto de Tizi n'Tichka

Bajando del puerto me pusieron la primera multa de velocidad del viaje, 15€ por ir a 70Km/h en un tramo de 60Km/h. Luego tuvimos otro problema con otro policía que nos echó del lugar que habíamos buscado para pernoctar, nos dijo que aquello era "dangerous". Al final esa noche acabamos por dormir muy cerqutia de Ait Ben Haddou

Jueves, día 30
Ya que lo teníamos al lado empezamos el día visitando Ait Ben Haddou, al otro lado del pueblo nuevo está el ksar, una antigua ciudad fortificada que destaca por estar construida íntegramente con
adobe. Es uno de los lugares más famosos del país el cual fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 1987. Debido a la cercanía de los estudios de cine de Uarzazate aquí se
han rodado muchas películas, alguans tan famosas como Gladiator, el Reino de los Cielos o La Momia.

Nosotros tuvimos la suerte de ver el pueblo pronto antes de que llegaran las hordas de turistas, la verdad es que se ve bastante rápido y la visita es gratuita,  solo se paga por entrar a algunos de los edificios.

 Ait Ben Haddou (I)

  Ait Ben Haddou (II)

Después nos trasladamos a Uarzazate; esta ciudad es famosa por sus estudios cinematográficos, los más importantes de África. Nosotros primero paramos por error a ver los estudios CLA pensando que
eran los estudios Atlas, los más famosos. Los estudios Atlas son mucho más grandes y tienen más cosas para ver pero en los CLA tuvimos la suerte de que nos tocó un guía en español muy bueno.

 Estudios de cine en Uarzazate

Tras ver ambos lugares nos desplazamos al centro de la ciudad donde está la Kasbah de Taourirt, una de las mejor conservadas de la zona. Una kasbah es una alcazaba, un edificio fortificado de origen
bereber y típicos de esta zona. Enfrente de dicha Kasbah está el museo del cine pero nosotros aquí no entramos.

 Kasbah de Taourirt

Tras comer junto a la kasbah seguimos viaje por la llamada "ruta de las 1000 Kasbahs", la que hace la mayor parte de turistas que viajan con vehículo por esta zona. La siguiente parada fue en Skoura, lugar conocido por sus 3 famosas kasbash. Nosotros paramos a ver alguna y también a dar una pequeña vuelta por el palmeral pero no nos parecieron gran cosa, enseguida nos fuimos.

 Una de las numerosas kasbash de Skoura

El último destino del día era la Garganta del Dades, antes de llegar paramos junto a la carretera a fotografiar unas caprichosas formas de las rocas erosionadas, un lugar que se llama coloquialmente
"Los dedos de los monos" o también "El cerebro del Atlas".

 El cerebro del Atlas

Al final llegamos hasta el restaurante desde donde se consiguen las famosas fotos de las curvas de la carretera en la Garganta del Dades, nos echamos allí un aperitivo ya que nos parecía mal echar
la foto e irnos tal como hace mucha gente.

 Carretera en la Garganta del Dades

Esa noche pernoctamos en un páramo en medio de la nada, ya cerca de Tinherir, la puerta de entrada a la Garganta del Todra.

Viernes, día 31
Llegamos a la Garganta del Todra muy prontito por lo que apenas pillamos turistas cerca nuestro. La verdad es que para los famosas que son no me llamaron demasiado la atención. Son unas simples paredes rocosas a través de las cuales se abre paso la carretera y el río Dodra, responsable de haber horadado todo esto a lo largo de los años. Sí es cierto que son paredes muy altas, nos comentaron que como de unos 300 metros verticales.

 Gargantas del Todra

Desde allí nos fuimos directos hacia el desierto, solo hicimos una pequeña parada en la ciudad de Rissani. Allí atravesamos su famosa puerta y paramos a ver el lugar donde está la tumba de Moulay el Cherif, fundador de la actual dinastía Alaouí.

 Puerta de entrada a Rissani

Y por fin llegamos a Merzouga, ya dentro del desierto del Sahara, a esta parte le he dedicado una entrada aparte de esta.

Sábado, día 1
Merzouga fue el punto más meridional donde estuvimos, a partir de aquí ya todo el desplazamiento sería hacia el norte.

Nuestro objetivo de hoy era llegar hasta Ifrane pero para ello teníamos un porrón de kilómetros por delante así que en el camino hicimos unas cuantas paradas. La primera de ellas en las afueras de Erfoud para ver un curioso Geyser, me recordó a algunos de los que vimos en Islandia. Esta visita no la llevábamos preparada, conocimos el lugar de sopetón.

 Geyser de Erfoud

Un poco más adelante nos adentramos en el valle del Ziz, esta zona es curiosa porque es muy árida pero las dos márgenes del río son muy verdes, parece un enorme oasis. Paramos a fotografiarlo desde un mirador donde suelen parar muchos turistas.

 Mirador hacia el valle del Ziz

Nos faltó poco para llegar a Ifrane pero se nos hizo de noche antes así que paramos a dormir en una zona de montaña muy chula, me recordaba mucho al norte de España: inmensos prados de color verde. El puerto donde paramos estaba casi a 2000 metros de altura así que esta noche pasamos bastante frío dentro de la furgo.

 Anochece en el puerto cerca de Ifrane

Domingo, día 2
Antes de llegar a Ifrane paramos en la zona del Parque Nacional de Ifrane, este lugar es famosos por los enormes cedros del atlas, entre ellos el más conocido es el Cedro Gourad, el cual lleva seco bastantes años pero sigue siendo un emblema del parque. Este parque es muy chulo para hacer rutas de senderismo pero nosotros nos conformamos con llegar a la zona del Cedro Gourad y con ver a los simpáticos macacos de berbería que viven en este parque. Estuvimos un rato riéndonos con ellos y dándoles de comer la fruta que llevábamos y los cacahuetes que compramos.

Macaco de Berbería

 Cedro Gourad

Finalmente llegamos a Ifrane pueblo, tal como habíamos leído en Internet es cierto que es una ciudad que no se parece en nada al resto de Marruecos, las contracciones son mas propias de países como Suiza o Austria. Esta es una zona montañosa en la que suele nevar bastante y por ello los tejados están muy inclinados.

Dimos una vuelta por el pueblo donde conocimos la famosa estatua del león, principal símbolo de la ciudad. Como no vimos mucho más enseguida nos fuimos por los alrededores donde paramos en la zona donde está la fuente de vittel y la cascada de las virgenes, esta es una zona típica donde por lo visto la gente suele hacer picnic, el día que estuvimos nosotros había mucha gente.  Al irnos también paramos a ver un bonito lago situado en las afueras de la ciudad.

Edificio típico de Ifrane

Zona de la cascada de las vírgenes y la fuente de vittel

 Lago en las afueras de Ifrane

A la hora de comer llegamos a Fez donde comimos en un Burger King, primer día que nos aumentábamos de fast food.

Aparcamos dentro de la medina y nos dispusimos a recorrerla, la Medina de Fez tiene fama de ser la más laberintística del país, habíamos leído en Internet que es prácticamente obligatorio contratar los servicios de un guía para orientarse en ella y sobretodo para llegar a la zona de los curtidores.

Nosotros no necesitamos nada de esto, hay varios itinerarios marcados con diferentes colores que te guían por la medina, nosotros en la ida tomamos el de color rojo y en la vuelta el de color marrón. Empezamos a andar desde la puerta Bab Boujloud, la más importante, desde allí enseguida paramos en la Medersa Bou Inania, no se ve mucho de ella, solo el patio y uno de los pasillos, pero es muy bonita. Nos costó deshacer el camino en un par de ocasiones pero finalmente llegamos a la Curtiduría de Chowara, la más famosa del barrio. Este es un lugar donde se tiñen las pieles de los animales en unas tinajas con agua de diferente color; el lugar es famoso por su mal olor debido a los excrementos de paloma, uno de los ingredientes que se usan para tratar la piel.
Tras hablar con varias personas del sindicato acabamos visitando la zona de las tinajas in situ, no desde los balcones como lo hacen la mayoría de turistas, yo en algún momento las pasé canutas porque me veía iendo directo al agua pero la verdad es que fue una experiencia muy emocionante. Acabamos de andar en la plaza R'Cif donde paramos a reponernso de tantas emociones, yo me bebí un refrescante té a la menta tradicional.

 Medersa Bou Inania

 Curtiduría de Chowara

Este día buscamos para dormir un camping en las afueras de Fez, creo que el peor de todos los que he estado en mi vida.

Lunes, día 3
Tanto a Edith como a mí Fez nos gustó mucho, creo que que más que Marrakech, por ello decidimos volver esta mañana para seguir conociendo lugares de esta ciudad tan especial.

Primero volvimos a meternos en el centro para recorrer partes de la medina que nos habían quedado pendientes; hoy nos centramos en la zona que hay más hacia el este, hacia el Palacio Real. Lo primero que vimos fue el propio palacio, pero solo por fuera, no se puede entrar dentro. Luego recorrimos una importante calle comercial con objetivo de ir a los jardines Janan Sbil pero justo hoy estaban cerrados, mala suerte. A donde sí que pudimos entrar fue a una vieja sinagoga que ha sido reformada recientemente, nos pareció muy bonita.

Medina de Fez

 Sinagoga en Fez

Antes de irnos de Fez nos salimos a las afueras de la zona norte, que es una zona elevada desde donde se consiguen las mejores fotos panorámicas de la ciudad.

 Panorámica de la Medina de Fez

Dejamos Fez para internarnos en las montañas del Rif e ir hasta Chefchaouen. Esta zona estuvo controlada por el protectorado español y se nota bastante, por aquí hay más gente que habla español.

Chefchaouen nos encantó, es un precioso pueblecito en las faldas de las montañas del Rif en que las casas han sido encaladas de color azul para evitar el calor que suele hacer por aquí.

Es un pueblo tremendamente fotogénico y en el que andar por sus callejuelas es todo un placer. Como lugares a destacar que no te puedes perder diría que las dos plazas, tanto la pequeña como
la grande; también merece la pena entrar a la zona de la alcazaba.

Chefchaouen (I)

 Chefchaouen (II)

Para dormir elegimos el camping municipal situado en la parte más alta del pueblo.

Martes, día 4
Los dos días que nos quedaban ya eran días de vuelta hacia Logroño, el martes a las 12h salía el ferry para Algeciras y como pillamos tráfico lento íbamos muy justos así que en la zona de Tetuán y Tánger tuve que pisarle bastante, total que la policía me paró dos veces aunque solo me multaron en la primera, la otra me la perdonaron.

Llegamos al puerto de Tanger Med prácticamente fuera de tiempo pero como para variar el ferry iba retrasado pudimos tomarlo.

Llegamos a Algeciras otra vez con bastante retraso. Desde aquí nos fuimos hasta la Cala del Moral, junto a Málaga, pueblecito donde recientemente se han ido a vivir unos amigos, me hacía ilusión volver a verlos.

 Con Rubén y Lidia

Fue una vista rápida porque no esperaban muchos kilómetros por delante y quería adelantar algo del viaje del día siguiente

Llegamos a Logroño el miércoles a media tarde con la sensación de haber tenido unas magníficas vacaciones, unas de las mejores.