domingo, 16 de noviembre de 2014

Las merindades

Desde que volvimos de Madeira apenas habíamos viajado así que este fin de semana nos animamos a pasar un par de días en la zona de las Merindades, la zona más septeptrional de Burgos.

Lo mejor del viaje ha sido el alojamiento, alquilamos para los dos días un apartamento en la Torre de San Martín, en Quintana de Valdivieso, una torre del XVII también llamada Palacio del Inquisidor. Tuvimos la suerte de que este fin de semana nadie más alquiló habitaciones así que tuvimos toda la torre para nosotros solos.

 Torre de San Martím, donde nos alojamos

Para aprovechar al máximo los dos días decidimos salir el viernes ya de noche. Comentar que cuando ya estábamos llegando me dí cuenta de que me había dejado la cámara de fotos en casa, una auténtica pena ya que este fin de semana hemos pillado el otoño en su máximo esplendor de colorido pero tuve que echar las fotos con la cámara del móvil.

Sábado, día 15
Tras ver por fuera la otra torre famosa de Quintana de Valdivieso, la Torre de la Loja del S.XV nos acercamos hasta el pueblo vecino de Puente Arenas, en las inmediaciones del pueblo está la Ermita Románica de San Pedro de Tejada. Nos topamos con una valla que nos impedía el paso por estar fuera de horario pero esto se puede evitar dando un pequeño rodeo por fuera de la valla.

Ermita Románica de San Pedro de Tejada

Después paramos en el que seguramente sea el mayor atractivo turístico de las Merindades, me refiero a Ojo Guareña, un complejo kárstico de más de 100Km de cavidades subterraneas. Las dos cuevas que están disponibles para el gran público son la de Las Palomeras y la de San Bernabé, tal como hicimos nosotros la gente suele visitar la segunda de ellas; la primera tiene mucho más recorrido pero es cara, creo que vale 25€ y además hay que reservar con antelación.

Antes de entrar a la cueva bajamos a ver el sumidero donde el río Guareña penetra en las entrañas de la tierra. Cogimos entrada para visitar tanto la ermita como la cueva de San Bernabé, nos costó 3,5€ y tengo que decir que es una visita muy recomendable. La cueva no es especialmente interesante pero la ermita es preciosa, los dibujos que tiene directamente pintados en la roca son muy impactantes.

 Exterior de la ermita y cueva de San Bernabé

De allí nos fuimos a Quintanilla del Rebollar donde está situado el Centro de Interpretación de Ojo Guareña. Como ya habíamos visitado Ojo Guareña previamente decidimos no entrar; lo que sí que hicimos fue dar un paseo desde el parking del C.I. hasta los viveros municipales, un corto pero muy agradable paseo otoñal.


Paseo otoñal (I)

Paseo otoñal (II)

El siguiente pueblo que visitamos fue Espinosa de los Monteros, aparcamos junto a la Torre de los Velasco a la cual nos acercamos hasta meternos dentro de ella. Luego nos fuimos hasta la Plaza del Sancho el Fuerte, auténtico punto neurálgico de la villa. Se trata de una plaza aporticada muy bonita y en la que en sus inmediaciones está el Palacio de Chiloeches, uno de los edificios más destacados de la villa. Aprovechamos para comer en un restaurante de la plaza de Sancho el Fuerte donde quedamos más que satisfechos.


Torre de los Velasco

Plaza de Sancho el Fuerte

Ya por la tarde nos volvimos a bajar hacia el sur para visitar Puentedey, un pueblo muy curioso por estar situado justo encima de un arco natural horadado a lo largo de los años por el río Nela.

 Puentedey

Lo último que hicimos el sábado fue hacer una rutilla de senderismo hasta las cascadas de las pisas, normalmente la gente parte desde Villasbacones de Benzana pero a nosotros nos pillaba mejor hacerla desde Quintabaldo. Nos salieron unos 7Km entre ida y vuelta por un entorno no demasiado bonito al principio pero con un precioso hayedo al final. Pillamos un color muy bonito en las hayas pero la cascada apenas llevaba agua, parece ser que la época buena para visitarla es en periodos de deshielo (Marzo - Abril).

Los colores del otoño en el hayedo

Anocheció pronto y dedicamos el resto de la tarde a disfrutar del jacuzzi en nuestra torre medieval particular.

Domingo, día 16
Comenzamos el día iendo a Medina de Pomar, un pueblo del que me gustó mucho su zona histórica, especialmente el alcazar de los Velasco, la iglesia de Santa Cruz y la Plaza del Ayuntamiento.


Alcazar de los Velasco

Plaza del Ayuntamiento

En Trespaderne no vimos nada interesante pero sí que subimos con el coche por una empinadísima pista de cemento hasta el Castillo de Tedeja. Apenas queda nada en pie de él pero al menos hay buenas vistas del entorno.

Castillo de Tedeja en Trespderne

Cerca de Trespaderne está Tartales de Cilla, un pequeño pueblo situado en un bonito enclave donde en sus inmediaciones hay un curioso eremitorio. Nos acercamos a verlo.


Tartales de Cilla

Eremitorio de Tartales de Cilla

Cuando llegábamos a Oña vimos un poquito antes un bonito sendero que iba paralelo a la carretera, resultó ser un pequeño sendero de apenas 4Km ida y vuelta que recorre el desfiladero del río Oca. Aunque no lo llevábamos en el itinerario previsto nos pareció un lugar muy bonito de recorrer.


Sendero del desfiladero del Oca (I)

Sendero del desfiladero del Oca (II)

Sendero del desfiladero del Oca (III)

Sendero del desfiladero del Oca (IV)

El pueblo de Oña también nos gustó mucho. Especialmente destaca el enorme complejo del Monasterio de San Salvador. No entramos dentro por problemas de horario pero lo que sí que vimos a fondo son todos los recovecos del llamado "el Jardín Secreto", este lugar corresponde a los jardines que usaban los monjes del Monasterio para pasear y meditar. Ahora se trata de un lugar muy curioso y que además cuenta con el aliciente de poder ver un montón de curiosas esculturas integradas dentro del bonito entorno.

 Oña


El jardín secreto (I)

El jardín secreto (II)

El jardín secreto (III)

El jardín secreto (IV)

Desde Oña nos trasladamos hasta Tobera, un pueblito muy cercano a Frías y famosos por las cascadas del río Molinar las cuales se pueden ver perfectamente recorriendo un sendero de apenas 1Km de distancia. El sendero comienza en las inmediaciones de la Ermita de Sta Mª de La Hoz y avanza internándose entre las calles del pueblo donde a través de diferentes miradores podremos contemplar los sucesivos saltos que hace el río Molinar.

Cascada del Molinar (I)


Ermita de Sta Mª de la Hoz

Cascada del Molinar (II)

Acabando el sendero empezó a llover bastante fuerte; entre esto y que faltaba poco para el anochecer decidimos dejar la visita a Frías (uno de los sitios que más ganas teníamos de visitar) para otro día. Lo que sí que aprovechamos para visitar ya camino de Logroño fue la Necrópolis de Montejo de San Miguel. Me pareció menos espectacular que otras que he visto.

Necrópolis de Montejo de San Miguel

En la carrtera hacia logroño también vimos el desvío para ir a la Central Nuclear de Santa María de Garoña. Me pareción un lugar interesante de ver así que allí nos plantamos. La vieja y polémica central está en parada técnica desde el año 2013 y por lo tanto cerrada a cal y canto. Cuando me bajé del coche a echar un par de fotos ví que de repente apareció un coche, intuyo que advertirme de que no podía estar allí; así lo hice.

Central Nuclear de Santa María de Garoña