sábado, agosto 11, 2007

Unos días en Elgoibar

Como este verano no tenía ninguna expectativas de viajes a la vista pues me he marchado con Erika unos días a Elgoibar. Allí vive su tía y nos hemos alojado en su casa durante estos 5 días.

Salimos el miércoles día 8, tarde, algo normal cuando se va con Erika a algún sitio. Entre unas cosas y otras, cuando llegamos a Elgoibar era cerca de la hora de cenar.
Dejar los bártulos, hablar con Marijo, su tía; y poco más, a dormir temprano que había cansancio.

El Jueves nos acercamos Erika y yo a Azpeitia, que queda muy cerquita de Elgoibar.
Allí principalmente yo quería ver el magnífico
Santuario de Loyola. Primero visitamos la casa-torre donde nació San Ignacio de Loyola, fundador de la orden de los Jesuítas. Pagamos los 2 euros que vale la entrada y estuvimos viendo las diferentes dependencias de la casa.
Al salir de aquí entramos a la Basílica contigua. Lo que más destaca de la Basílica de Loyola es su enorme cúpula.



Exterior de la Basílica de Loyola



Interior
Cúpula

Después de ver el Santuario entramos a la oficina de turismo donde nos dieron información y mapas de más cosas que se podían visitar en Azpeitia.
Mientras nos dirigíamos hacia el pueblo (el Santuario se encuentra en las afueras de Azpeitia, en la carretera que va a Azkoitia) entramos a ver un centro de interpretación de la naturaleza montado en un caserío restaurado. Fuera de él encontramos una zona de columpios para niños muy originales.
Ya en Azpeitia, estuvimos recorriendo sus calles; en la zona del casco histórico pudimos admirar unos cuantos edificios antiguos bastante interesantes.
Lo que no pudimos ver, que nos fastidió bastante, fue el museo del ferrocarril vasco. Cuando pasamos por allí sólo quedaba un cuarto de hora para que cerraran. Pensamos en volver otro de los días pero por diferentes razones ya no volvimos. Me gustaría haber entrado sobretodo porque a ciertas horas (12:30 y 18:00) te dan una vuelta en un tren de vapor de esos antiguos.



Parque jurásico
Edificio (I)


Edificio (II)
Curioso rótulo
Iglesia de Santiago

Regresamos a Elgoibar a comer con Marijo, la tía de Erika. Decidí ser un caballero y las invité a las 2 a comer en restaurante italiano que había cerca. Allí estuvimos de sobremesa un buen rato y tras pagar los 60 euros que me costó la broma nos fuimos a dar una vuelta por Elgoibar. en realidad lo único que hicimos fue visitar los bares del pueblo, como bien pude comprobar esta es la afición principal de Marijo.

El viernes era el día elegido para ir a la playa, habría menos gente que el sábado y el domingo. Tuvimos un ligero contratiempo por la mañana porque yo amanecí con una rozadura descomunal en el exterior del pie derecho, creo que es la peor rozadura que he visto nunca. El día anterior mientras andábamos por Azpeitia ya noté que las sandalias me rozaban pero no le di demasiada importancia, craso error, debería habérsela dado. La mañana del viernes casi no podía ni andar, me puse algodón con esparadrapo para proteger la rozadura pero me seguía doliendo mucho, decidí hacer caso a Erika y bajé a la farmacia. Cuando le dije a la farmacéutica lo que me había pasado me hizo quitarme la zapatilla y el calcetín para ver de que clase de rozadura estábamos hablando, la vio me dijo que era bastante chunga, que me tenía que comprar unos apósitos impregnados con medicamento, rodearlos con una gasa y fijarlo todo con esparadrapo de papel. Así lo hice y funcionó rápidamente, al cuarto de hora ya había mejorado mucho la cosa. Estaré eternamente agradecido a aquella farmacéutica tan maja.

Aunque la rozadura ya apenas me dolía tampoco convenía que fuéramos a la playa ya que con el salitre y la arena del mar se podía poner peor la cosa. Habíamos pensado ir a la playa de Deba pero nos saltamos Deba y aparcamos en Mutriku, que se encuentra un par de kilómetros más allá.
Mutriku es el típico pueblo de pescadores de la costa vasca. Tiene un puerto bastante bonito pero lo que no tiene es playa, bueno tiene una pero con mucha roca y pequeña. Más adelante de Muriku, en dirección a Ondarroa está la playa de Saturran que sí que es de buena calidad.
Después de dar una vuelta por el pueblo y de comernos un plato combinado, ya que no podíamos ir a la playa, decidimos tumbarnos en el cemento del puerto a tomar el sol.

Puerto (I)
Puerto (II)



Estatua
Fuente



Edificio (I)
Edificio (II)


De Mutriku fuimos a estar un rato por Ondarroa, eran fiestas y estaba todo el pueblo infestado de gente, nos costó aparcar. Un heladito, un paseo rápido y de vuelta para Elgoibar.


Vista de Ondarroa

Playa de Ondarroa

El sábado por la mañana era el día elegido para hacer una rutita por el monte. En este artículo podéis leer como se desarrolló la jornada.

La tarde resultó aburrida, llegamos a casa y Marijo nos había dejado la paella hecha. Esperamos a ver si venía a comer porque llevaba todo el día por ahí pero esperamos y esperamos y no venía. Después de la paliza mañanera olíamos bastante mal y teníamos que ducharnos, el problema es que no sabíamos encender el calentador, total que tras mucho esperar decidimos calentar agua en una olla y lavarnos con ella.
Ya por la noche y puesto que era sábado, salimos a comernos un bocata y a echar unos cacharros. Marijo se nos unió en el bar, empalmando la jugada de todo el día. A las 3 nos metimos en la cama y ella todavía se quedó por ahí de farra..., increíble lo de esta mujer.

De hoy Domingo, poco que contar, ya era el día de vuelta y por la mañana estuvimos recogiendo las mochilas. Aprovechamos en el viaje de vuelta para comer con Ainhoa, una amiga de Erika de cuando vivía en Bilbao. Ella ahora vive con el novio en Abadiño, allí comimos muy a gusto y ya de vuelta para Logroño.

Elgoibar en sí es un pueblo bastante feo, pasa el río Deba, pero a estas alturas ya baja bastante contaminado. La comarca del río Deba es muy industrial, tanto Elgoibar como los pueblos de alrededor están plagados de fábricas y pabellones industriales. De todas formas aquí os dejo con unas cuantas fotos del pueblo:



Iglesia
Ayuntamiento


Gárgola (I)
Gárgola (II)